Al período 1880-1916 de nuestra historia argentina lo
podemos definir como el "Período de la Oligarquía porteña". Los
presidentes que se encargaron a llevar adelante este modelo oligárquico liberal
del período mencionado fueron, en orden de asunción:
Julio Argentino Roca
Miguel Juárez Celman
Carlos Pellegrini
Luis Sáenz Peña
José Evaristo Uriburu
Julio Argentino Roca (Su 2º
presidencia)
Manuel Quintana
José Figueroa Alcorta
Roque Sáenz Peña
Cada uno de estos presidentes se
encargó de consolidar el Régimen Liberal extranjerizando todos los órdenes de
la sociedad, sean éstos político, económico, social y cultural.
Para referirnos a lo que acabamos
de plantear comenzaremos en este trabajo por caracterizar a la llamada
"Generación del '80" integrada por un conjunto de hombres (minoría
oligárquica) que tuvieron a su cargo la conducción del país, sin mezquinar sus
esfuerzos en llevar adelante la tarea del progreso indefinido, convencidos
plenamente de ello, pero con la condición humillante de subordinarnos ante los
intereses extranjeros, principalmente inglés.
El proyecto de la Generación del
ochenta es quizás el más completo de reordenar y modificar desde sus bases la
sociedad argentina. Una generación de ideas liberales, europeísta, seudo-culta,
ansiosa por dejar atrás un pasado catalogado por algunos de sus ideólogos como
bárbaro y que, sin embargo, no puede romper con al antiguo soporte de la
economía, que es la tierra. Era un conjunto de hombres que devotamente creía en
el progreso.
Su proyecto de país en una forma
de producción primaria, sin que la acumulación obtenida se reinvierta en el
crecimiento, o sea un proyecto de desarrollo capitalista autónomo, dará por
resultado que a corto plazo el proyecto entre en crisis, encontrándose por otra
parte, estrechamente ligados los intereses de la elite con los del país hasta
confundirse unos con otros. ¿En qué consistía este proyecto? En lo económico,
la inserción de nuestro país en la división internacional del trabajo a partir
de la producción de materias primas y alimentos y la importación de la mayor
parte de los productos elaborados que se consumían en el mercado interno; en lo
social, el tratar de cambiar usos nativos a través de la inmigración de mano de
obra y tratando de europeizar nuestras costumbres; y en lo político, la
conformación de un estado moderno a partir de instituciones a imitación de la
Europa de fin de siglo con el propósito de ofrecer garantías a los capitales
extranjeros que invertían en nuestro país.
Por otra parte Europa tiene necesidad
de colocar un excedente de producción y de población, asimismo necesita de
alimentos y de materias primas.
Para asegurar la ansiada meta del
progreso, los distintos sectores le atribuían a la educación una relevancia
singular queriendo alfabetizar a la masa de argentinos que vivían bajo un
índice de a alfabetización extraordinario, pero más necesaria fue la educación
de la elite dirigente que debía pasar por la universidad si quería acceder a
una posición destacada dentro de la carrera política para alcanzar el poder.
Esta generación aprendió que la
libertad individual era el valor supremo que el Estado debía defender y que el
librecambio comercial era el sustento de toda política económica, pero no
advirtió que esa libertad era privilegio de los fuertes y en la Argentina los
fuertes no fueron precisamente los nativos, que el librecambio solo servía para
consolidar al capital extranjero y que los sagrados derechos y garantías eran
solamente excusas para amparar a las compañías extranjeras cuando buscaban
eludir los impuestos nacionales o no querían someterse a las leyes justas de la
Nación.
La ideología que adoptó esta
generación fue el reflejo de los sentimientos e intereses de los terratenientes,
su gobierno fue el gobierno de los selectos y de los iluminados. Bajo su influjo
Buenos Aires dejó de ser la gran aldea para transformarse en una urbe
cosmopolita de carácter, como ya dijimos, europeizante ya que la educación
universitaria a la que nos referimos anteriormente tenía que venir de Londres y
Paris. El positivismo fue su filosofía: orden y progreso. Este lema, que se lo
debemos a Comté, fue la bandera de su accionar. Progreso significó crecimiento y
modernización. Orden consistía en crear las condiciones de tranquilidad en las
cuales debía encontrarse el pueblo para permitir la proyección del progreso sin
pausa.
La segunda mitad del Siglo XIX
trae el triunfo del capitalismo industrial y con ello el aumento de la demanda
de materias primas. La mejora en los transportes permiten el traslado de millones
de inmigrantes que van a satisfacer la creciente demanda de mayor producción.
En este mundo de progreso y cambio se inserta la Argentina a través de la
expansión de su producción agropecuaria produciéndose entonces el fenómeno de
un extraordinario crecimiento en su economía pero para ello fue preciso
conquistar la Pampa Húmeda expulsando al indio y sometiendo todo el territorio
nacional a la voluntad del gobierno central, de esta manera indios y gauchos
fueron sacrificados en beneficio del sistema.
La riqueza generada se
derrocharía en la construcción de palacios, monumentos y lujo a la europea.
Esta generación fue un fenómeno
cultural trascendente, fruto de la política educacional liberal, querido y
logrado por un plan meditado. Sus hombres oscilaban en los 30 años de edad en
consecuencia no habían vivido la época del federalismo. Conocieron como una
única realidad nacional la de los gobiernos liberales posteriores a Pavón y se
formaron en los Colegios Nacionales lo que les permitió pertenecer a los grupos
privilegiados convirtiéndose en ilustrados a la europea y aptos para integrarse
a la política, a la burocracia y al ejercicio de las profesiones liberales
ocupando los mejores cargos.
Sin trabas morales para sus
ambiciones dejaron de lado los principios éticos de sus antecesores y las
costumbres tradicionales creando un nuevo estilo de vida, aprovecharon los
empréstitos, los juegos de la Bolsa, el hipódromo y los naipes que se hicieron
sus costumbres y le otorgaron dinero fácil que les permitió acceder al
despilfarro, a las viviendas más suntuosas, a la vestimenta europea y gozar de
todos los lujos.
Con ellos comenzó la corrupción
fenómeno nuevo en el país, salvo algunos pocos casos anteriores. Esta
generación fue ajena al sentir nacional, inescrupulosa, dilapidó la riqueza de
la Nación empobreciendo al país y exaltando como únicos valores culturales los
propios de Europa, logrando también imponer en el país el respeto sagrado al
capital extranjero.
El paso audaz en la promoción del
cambio económico social fue la apertura del país a la inmigración. La República
comenzó a atraer inmigrantes a los que se les ofrecían facilidades para su
incorporación al país, pero sin garantizarles la posesión de la tierra, así lo
estableció la Ley de Colonización de 1876, que reflejaba la situación del Estado
frente a la tierra pública, entregada sistemáticamente a los grandes
poseedores.
Algunas de las causas de la
inmigración fueron: la necesidad de la Argentina de integrarse al mercado
europeo; la situación inversa con respecto a las necesidades argentinas y
europeas, Argentina necesitaba mano de obra, como consecuencia del proyecto de
expansión del sector agropecuario; y Europa liberaba mano de obra, como
consecuencia de la tecnificación del agro y la Segunda Revolución Industrial;
además se contaba con una zona muy apta para la explotación agropecuaria: la
Pampa Húmeda, cuya explotación requería mano de obra y capitales, escasos en
nuestro país.
Los inmigrantes tenían
escasas posibilidades de transformarse en propietarios y, en cambio, se
ofrecieron como mano de obra. La distribución tuvo una tendencia definida y la
corriente inmigratoria se fijó preferentemente en la zona del litoral y en las
grandes ciudades. Así comenzó a acentuarse la diferencia entre el interior del
país y la zona del Por otro lado, en la ciudad y en el orden social,
la gran inmigración provocó la entrada de grandes
epidemias como el cólera
y la fiebre amarilla, con foco principal en el Sur, sector de Buenos Aires que
más creció con
inquilinatos y conventillos, factor éste que aumentó el riesgo de enfermedades
y las
rentas de los
propietarios.
Puede decirse que el
cambio demográfico provocado por la entrada masiva de inmigrantes afectó en lo
político y en lo
económico debido a que una minoría enriquecida controlaba el poder de la ciudad
desde
una zona porteña
completamente modernizada (Recoleta) donde se instalaron los aristócratas en
mansiones de lujo y
dejando los suburbios porteños para los extranjeros que ya sumaban más del 50%
de la población.
A su vez, el desarrollo
edilicio hizo necesario una mano de obra especializada de obreros de la
construcción que surgió
de la inmigración europea retenida en Buenos Aires. Albergada en conventillos,
con sueldos bajísimos,
se convirtieron en renta segura para los propietarios explotando así, al
máximo, al
obrero inmigrante y al
criollo marginado.
Pero la explotación no
solo llegó a ellos sino que apareció en Buenos Aires un negocio típico de
París:
"La
prostitución", dada en gran parte porque el elemento masculino predominaba
en gran medida sobre
todo en edades jóvenes
(entre 20 y 45 años), en pleno estado viril. En cuanto a los nativos, la
situación
era diferente,
escaseaban los hombres debido a la guerra contra el Paraguay, las guerras
civiles y la
Campaña al Desierto que
habían costado la vida de muchos de ellos; en consecuencia aparecieron las
solteronas (ya que el
inmigrante no alternaba socialmente con los nativos) entre las familias
distinguidas, y por otro
lado la prostitución, como única alternativa de satisfacer los instintos de
procreación. Los hombres
sin pareja estable llegaron a ser clientela segura de los prostíbulos populares
que aparecieron en la
ciudad. Esta actividad llegó a ser altamente lucrativa ya que los prostíbulos
iban
creciendo en lujo y comenzaron
a recibir una clientela selecta en busca de nuevas emociones, pero
muchos, además de
emociones, encontraron infecciones venéreas que recibieron el nombre de
enfermedades secretas.
Aspecto Político, económico y deuda externa
Julio A. Roca se reservó
el carácter de gran dirigente del Partido Autonomista Nacional. Este Partido se
había inclinado con Alsina liberal disiente que fracturo el partido durante el
gobierno de Mitre tanto sus ambiciones personales como por la cuestión Capital.
De esta manera el liberalismo queda dividido
en: Partido Liberal
Nacionalista (llamados "cocidos", de Mitre) y Partido Liberal
Autonomista (llamados
"crudos", de
Alsina).
El país tenía una
apariencia constitucional; en él eran factores de poder el ejército y los
círculos
financieros y
oligárquicos de Buenos Aires subordinados al capital inglés. Roca no necesitó
de la
violencia para tener
estos factores a su favor, aplicó su astucia y, acompañado siempre de un golpe
de
suerte, logró tenerlos
de su lado.
Su lema fue "Paz y
Administración" entendiéndose con esto la inexistencia de conflictos
armados y la
estructuración del
Estado Liberal que garantizaba a cada uno sus derechos para entrar en la libre
competencia. Pero esto
de la administración también significó burocracia que aumentó a extremos
imprevisibles.
El P.A.N. dirigido por
Roca, fue real partido único con un jefe único, ejerció el poder político del
país de
manera absolutamente
personalista, sabía que el Presidente de la República y el presidente del
P.A.N.litoral, antes contrapuestas por sus recursos económicos y ahora
sumándosele las diferencias demográficas y sociales todo lo podían y él era
ambas cosas, además de ser el militar de mayor grado y prestigio en el país. No
existía representación
de la minoría, se elegía en lista única.
A Julio Roca, apodado
"el zorro" por su astucia, pactos y tranzas cuando le era
conveniente, lo sucede su
concuñado Miguel Juárez
Celman debido a que Roca quiso extender su presidencia pero sin reformar la
Constitución por lo que
se inclinó por la "alternancia" es decir....alternando con Juárez
Celman que era el
hombre indicado para
continuar con su política aunque muy próximo a esto entraron en conflicto por
la
cuestión poder.
Una vez instalado Juárez
Celman en el gobierno a su sistema se lo llamó "el unicato", el
presidente es
proclamado jefe único
del partido gobernante y lo que no podía hacer constitucionalmente lo podía
hacer
como único. Recibió el
gobierno sin oposición y heredando un armazón política sólida y unánime
teniendo en cuenta que
la opinión pública no existía como factor de poder. Fue un típico representante
de la Generación del '80
y su tendencia tomó el nombre de "Conservadora" ya que solo tenía que
conservar el orden
liberal alcanzado hasta el momento pero luego guiado por la ambición de
desplazar a
Roca como factor de
poder político.
En cuanto a la política
económica siempre se continuó el modelo liberal durante el período que nos
corresponde a través de
las diferentes presidencias. En este orden, el económico, es donde más se
percibe la acción
gubernamental consecuente con los intereses británicos. La producción era
básicamente de dos
tipos: una para el mercado interno (de menor calidad) y otra para el mercado
externo (la mejor,
consumo de buena calidad para el extranjero), y aún en estos días podemos
apreciar
esta característica en
los productos con la insignia "mercadería de exportación". La
política económica
dio al país una
estructura que resultó muy difícil de modificar y hasta ahora imposible de
romper sin que
nada se haya construido
a favor de una estructura auténticamente democrática como lo hubiera exigido
una aplicación estricta
de los principios liberales, además ni los gobernantes argentinos ni las
influencias
foráneas tuvieron mayor
interés en que esta estructura democrática e institucional se afirmara en el
país.
Sintetizando algunos
otros aspectos de la economía liberal de este período, podemos decir:
*En materia ferroviaria,
las líneas férreas aumentaron su extensión en gran medida, pero este incremento
corresponde a las
empresas concesionarias extranjeras conectándose todas con el litoral portuario
en
forma de abanico para
llegar a diferentes puntos del país, administrándose todas ellas sobre el
modelo
del ferrocarril oeste,
una de las tres empresas nacionales, hasta que éste fue también integrado a
manos
británicas sin ningún
tipo de fundamento coherente ya que a menores costos originaban siempre un
mejor servicio y dejaba
mayores ganancias, sin embargo, por esas cosas mágicas y oscuras de la
economía liberal, no
permanecieron en nuestras manos sino que fueron otra fuente de ingreso,
subsidios
y garantías que el
viento británico se llevó.
*Por otro lado, el
despilfarro administrativo y la imposición de normas liberales tuvieron las
consecuencias obvias: déficit
creciente y desequilibrio desfavorables en la balanza de pagos. La
dependencia del exterior
estaba muy acentuada, la deuda externa se elevaba cada vez más y no se vaciló
en contraer deudas para
pagar deudas (fue Pellegrini el máximo ideólogo de esta política incoherente,
en
cuanto a deuda externa,
ya que estaba dispuesto a sacrificar su país a cambio de cumplir con los
compromisos extranjeros
-no vaya a ser cosa que la economía europea se vea en problemas por nuestra
falta de compromiso!).
De esta manera se destinó la mayor parte del producto nacional a la atención de
la deuda externa.
*En materia de
inversiones en obras públicas algo bueno se logró, aunque el mayor número de
obras no
era necesario, cabe
destacar la construcción del Puerto de Buenos Aires. Nuestra ciudad se
convirtió en
el espejo de las grandes
ciudades europeas, mansiones, palacios, avenidas, todo el lujo en materia de
construcciones fue
producto de esta generación.
*También se inicia la
exportación de carnes congeladas con lo que el ganado vacuno comienza a
predominar sobre el
lana, el éxito del sistema liberal fue el desarrollo de la ganadería y la
agricultura a
cambio, como ya dijimos
anteriormente, de manufacturas europeas siendo que a nosotros no nos
faltaban especialistas
en materia de mano de obra en todos los rubros ya que teníamos gente
especializada para la
fabricación de todos los productos, y como si eso fuera poco, tampoco nos
faltaba
la materia prima. Por
eso la importación de productos era innecesaria, nuestra industria nacional
estaba
en condiciones para
obtener de todo pero faltó el sentimiento nacional para dar paso alas
conveniencias
foráneas.
En este orden de cosas,
en poco tiempo, los pasos intermedios para la comercialización de los
productos quedaron en
manos extranjeras, Ferrocarriles, Molinos, Frigoríficos, Puertos, barcos. Si
todo
eso hubiera quedado en
manos argentinas distinto hubiese sido el resultado de nuestra situación
nacional, quizás hasta
nuestros días.
Cuando comenzamos a desarrollar
la ganadería a gran escala, se modernizaron hasta las prácticas de la
cría mejorando la
calidad de la carne por lo que se mestizó nuestro ganado vacuno con la
incorporación
de las razas hereford y
Aberdeen Angus, vaya cosa ésta que hasta los animales tuvieron algo de inglés!!
Ya nos hemos referido a
la educación pero es menester agregar que ella no era un derecho sino un
privilegio, los niveles
estaban dados por la Ley 1420 elaborado por este gobierno que fue la que
dispuso
el plan de instrucción primaria
laica, gratuita y obligatoria, pero el orden se encargaba de que no todos
lleguen al nivel más
alto (entonces existía la ley pero no la posibilidad). Dadas las condiciones
económicas reinantes
para la clase obrera, los niños de 10 años en adelante debían ir a trabajar
llegando,
en general, al techo del
2º o 3º grado.
Los
conflictos con la Iglesia
Durante la primer
presidencia de Roca se crea la Ley de Registro Civil por la que el estado civil
de las
personas deja de estar
en manos de la Iglesia que hasta entonces se había hecho cargo de tal
situación,
para pasar a ser
competencia exclusiva de las autoridades civiles. Esta medida se adoptó justo
cuando
se evidenciaban ya
situación adversas entre liberales y católicos, y fue uno de los factores que
provocaron el
enfrentamiento entre el Gobierno Nacional y el Vaticano desembocando en la
ruptura de
relaciones entre ambas
partes.
También durante esta
misma presidencia se crea el Consejo Nacional de Educación y, como ya nos
hemos referido, se crea
la Ley 1420 de educación común. En esta nueva política educacional se elimina
la religión como materia
obligatoria de enseñanza en las escuelas oficiales. La instrucción primaria
tiene
ahora tres
características típicas: laica, gratuita y obligatoria. Esta nueva situación
provocó un debate en
el que participaron la
prensa, la opinión pública y la de grupos liberales, clericales, católicos, los
cuales
atacaron o apoyaron el
proyecto según de quien se trate.
A Roca no le gustaba
verse en conflictos de principios y podía haber eludido verse involucrado en
esto
pero los grupos
católicos reaccionaron con tal torpeza atacando a Roca que éste no vaciló en
volcar todo
su peso en por de la
reforma y poniendo freno a la intervención del Vaticano, a la vez que se
declaró
públicamente laico
ganando la batalla en contra de la Iglesia.
La sanción de estas
leyes utilizadas por la oposición a Roca para que la opinión católica, que se
suponía
mayoritaria en el país,
se levante contra él. Asimismo el Vicario de Córdoba aconsejó a sus padres a no
mandar a sus hijos a la
escuela normal porque algunas maestras eran protestantes, pero este pedido
tuvo una repercusión
negativa ya que los católicos no veían en peligro su fe por la presencia de
estos
maestros, cuestión ésta
que favoreció a Roca acentuando su lucha por tal cuestión.
Estas cuestiones se
interpretaron de tal forma que fue evidente la intromisión de la Iglesia en
materia
política lo que no era
aceptado por la mayoría de los católicos y mucho menos por Roca que finalmente
dio un plazo de 24 horas
para que Monseñor Mattera (que quiso ser intermediario pero terminó
oponiéndose rotundamente
a la medida adoptada por el gobierno) para que abandone el país.
A todo esto, y como si
fuera poco para la Iglesia, se suma durante el gobierno de Juarez Celman, la
cuestión del matrimonio
civil como único válido legalmente, medida ésta que le quitó a la iglesia la
facultad que le cabía en
la celebración de matrimonios y convirtiendo la ceremonia religiosa en
optativa.
Finalmente, durante el
2º gobierno de Roca, la relación de éste con el sur patagónico lo mantuvo en
contacto con la orden
salesiana, misionera y educadora del desierto argentino. En 1904 el Obispo
Salesiano sugirió al
presidente su intermediación con la Santa Sede. Además la gran mayoría católica
estaba deseosa de que se
ponga fin a la ruptura. Roca, hábil para darse cuenta de las pretensiones
mayoritarias, y no
queriendo que esto se traduzca en descontento popular, aceptó la mediación
poniendo
fin al conflicto.
Sus fuentes de inspiración fueron el liberalismo y positivismo.
El liberalismo aplicado a lo económico
y en el marco de la división internacional del trabajo, transformaría a la
argentina en un país exportador de productos primarios y exportador de
manufacturas y capitales. El positivismo, constituyo el sustento de un nuevo
estilo de vida que estaba basado en la fe, la ciencia y en el progreso indefinido
la confianza en el futuro de la humanidad y la esperanza de un mañana rico.
Para más información ingresar la
página https://youtu.be/8kivLDpwrTg
Mariana López - Carmen Ramos


No hay comentarios:
Publicar un comentario