martes, 20 de junio de 2017

LA GENERACIÓN DEL 80



Al período 1880-1916 de nuestra historia argentina lo podemos definir como el "Período de la Oligarquía porteña". Los presidentes que se encargaron a llevar adelante este modelo oligárquico liberal del período mencionado fueron, en orden de asunción:
Julio Argentino Roca
Miguel Juárez Celman
Carlos Pellegrini
Luis Sáenz Peña
José Evaristo Uriburu
Julio Argentino Roca (Su 2º presidencia)
Manuel Quintana
José Figueroa Alcorta
Roque Sáenz Peña
Cada uno de estos presidentes se encargó de consolidar el Régimen Liberal extranjerizando todos los órdenes de la sociedad, sean éstos político, económico, social y cultural.
Para referirnos a lo que acabamos de plantear comenzaremos en este trabajo por caracterizar a la llamada "Generación del '80" integrada por un conjunto de hombres (minoría oligárquica) que tuvieron a su cargo la conducción del país, sin mezquinar sus esfuerzos en llevar adelante la tarea del progreso indefinido, convencidos plenamente de ello, pero con la condición humillante de subordinarnos ante los intereses extranjeros, principalmente inglés.
El proyecto de la Generación del ochenta es quizás el más completo de reordenar y modificar desde sus bases la sociedad argentina. Una generación de ideas liberales, europeísta, seudo-culta, ansiosa por dejar atrás un pasado catalogado por algunos de sus ideólogos como bárbaro y que, sin embargo, no puede romper con al antiguo soporte de la economía, que es la tierra. Era un conjunto de hombres que devotamente creía en el progreso.
Su proyecto de país en una forma de producción primaria, sin que la acumulación obtenida se reinvierta en el crecimiento, o sea un proyecto de desarrollo capitalista autónomo, dará por resultado que a corto plazo el proyecto entre en crisis, encontrándose por otra parte, estrechamente ligados los intereses de la elite con los del país hasta confundirse unos con otros. ¿En qué consistía este proyecto? En lo económico, la inserción de nuestro país en la división internacional del trabajo a partir de la producción de materias primas y alimentos y la importación de la mayor parte de los productos elaborados que se consumían en el mercado interno; en lo social, el tratar de cambiar usos nativos a través de la inmigración de mano de obra y tratando de europeizar nuestras costumbres; y en lo político, la conformación de un estado moderno a partir de instituciones a imitación de la Europa de fin de siglo con el propósito de ofrecer garantías a los capitales extranjeros que invertían en nuestro país.
Por otra parte Europa tiene necesidad de colocar un excedente de producción y de población, asimismo necesita de alimentos y de materias primas.
Para asegurar la ansiada meta del progreso, los distintos sectores le atribuían a la educación una relevancia singular queriendo alfabetizar a la masa de argentinos que vivían bajo un índice de a alfabetización extraordinario, pero más necesaria fue la educación de la elite dirigente que debía pasar por la universidad si quería acceder a una posición destacada dentro de la carrera política para alcanzar el poder.






Esta generación aprendió que la libertad individual era el valor supremo que el Estado debía defender y que el librecambio comercial era el sustento de toda política económica, pero no advirtió que esa libertad era privilegio de los fuertes y en la Argentina los fuertes no fueron precisamente los nativos, que el librecambio solo servía para consolidar al capital extranjero y que los sagrados derechos y garantías eran solamente excusas para amparar a las compañías extranjeras cuando buscaban eludir los impuestos nacionales o no querían someterse a las leyes justas de la Nación.
La ideología que adoptó esta generación fue el reflejo de los sentimientos e intereses de los terratenientes, su gobierno fue el gobierno de los selectos y de los iluminados. Bajo su influjo Buenos Aires dejó de ser la gran aldea para transformarse en una urbe cosmopolita de carácter, como ya dijimos, europeizante ya que la educación universitaria a la que nos referimos anteriormente tenía que venir de Londres y Paris. El positivismo fue su filosofía: orden y progreso. Este lema, que se lo debemos a Comté, fue la bandera de su accionar. Progreso significó crecimiento y modernización. Orden consistía en crear las condiciones de tranquilidad en las cuales debía encontrarse el pueblo para permitir la proyección del progreso sin pausa.
La segunda mitad del Siglo XIX trae el triunfo del capitalismo industrial y con ello el aumento de la demanda de materias primas. La mejora en los transportes permiten el traslado de millones de inmigrantes que van a satisfacer la creciente demanda de mayor producción. En este mundo de progreso y cambio se inserta la Argentina a través de la expansión de su producción agropecuaria produciéndose entonces el fenómeno de un extraordinario crecimiento en su economía pero para ello fue preciso conquistar la Pampa Húmeda expulsando al indio y sometiendo todo el territorio nacional a la voluntad del gobierno central, de esta manera indios y gauchos fueron sacrificados en beneficio del sistema.
La riqueza generada se derrocharía en la construcción de palacios, monumentos y lujo a la europea.
Esta generación fue un fenómeno cultural trascendente, fruto de la política educacional liberal, querido y logrado por un plan meditado. Sus hombres oscilaban en los 30 años de edad en consecuencia no habían vivido la época del federalismo. Conocieron como una única realidad nacional la de los gobiernos liberales posteriores a Pavón y se formaron en los Colegios Nacionales lo que les permitió pertenecer a los grupos privilegiados convirtiéndose en ilustrados a la europea y aptos para integrarse a la política, a la burocracia y al ejercicio de las profesiones liberales ocupando los mejores cargos.
Sin trabas morales para sus ambiciones dejaron de lado los principios éticos de sus antecesores y las costumbres tradicionales creando un nuevo estilo de vida, aprovecharon los empréstitos, los juegos de la Bolsa, el hipódromo y los naipes que se hicieron sus costumbres y le otorgaron dinero fácil que les permitió acceder al despilfarro, a las viviendas más suntuosas, a la vestimenta europea y gozar de todos los lujos.
Con ellos comenzó la corrupción fenómeno nuevo en el país, salvo algunos pocos casos anteriores. Esta generación fue ajena al sentir nacional, inescrupulosa, dilapidó la riqueza de la Nación empobreciendo al país y exaltando como únicos valores culturales los propios de Europa, logrando también imponer en el país el respeto sagrado al capital extranjero.
El paso audaz en la promoción del cambio económico social fue la apertura del país a la inmigración. La República comenzó a atraer inmigrantes a los que se les ofrecían facilidades para su incorporación al país, pero sin garantizarles la posesión de la tierra, así lo estableció la Ley de Colonización de 1876, que reflejaba la situación del Estado frente a la tierra pública, entregada sistemáticamente a los grandes poseedores.
Algunas de las causas de la inmigración fueron: la necesidad de la Argentina de integrarse al mercado europeo; la situación inversa con respecto a las necesidades argentinas y europeas, Argentina necesitaba mano de obra, como consecuencia del proyecto de expansión del sector agropecuario; y Europa liberaba mano de obra, como consecuencia de la tecnificación del agro y la Segunda Revolución Industrial; además se contaba con una zona muy apta para la explotación agropecuaria: la Pampa Húmeda, cuya explotación requería mano de obra y capitales, escasos en nuestro país.
Los inmigrantes tenían escasas posibilidades de transformarse en propietarios y, en cambio, se ofrecieron como mano de obra. La distribución tuvo una tendencia definida y la corriente inmigratoria se fijó preferentemente en la zona del litoral y en las grandes ciudades. Así comenzó a acentuarse la diferencia entre el interior del país y la zona del Por otro lado, en la ciudad y en el orden social, la gran inmigración provocó la entrada de grandes
epidemias como el cólera y la fiebre amarilla, con foco principal en el Sur, sector de Buenos Aires que
más creció con inquilinatos y conventillos, factor éste que aumentó el riesgo de enfermedades y las
rentas de los propietarios.
Puede decirse que el cambio demográfico provocado por la entrada masiva de inmigrantes afectó en lo
político y en lo económico debido a que una minoría enriquecida controlaba el poder de la ciudad desde
una zona porteña completamente modernizada (Recoleta) donde se instalaron los aristócratas en
mansiones de lujo y dejando los suburbios porteños para los extranjeros que ya sumaban más del 50%
de la población.
A su vez, el desarrollo edilicio hizo necesario una mano de obra especializada de obreros de la
construcción que surgió de la inmigración europea retenida en Buenos Aires. Albergada en conventillos,
con sueldos bajísimos, se convirtieron en renta segura para los propietarios explotando así, al máximo, al
obrero inmigrante y al criollo marginado.
Pero la explotación no solo llegó a ellos sino que apareció en Buenos Aires un negocio típico de París:
"La prostitución", dada en gran parte porque el elemento masculino predominaba en gran medida sobre
todo en edades jóvenes (entre 20 y 45 años), en pleno estado viril. En cuanto a los nativos, la situación
era diferente, escaseaban los hombres debido a la guerra contra el Paraguay, las guerras civiles y la
Campaña al Desierto que habían costado la vida de muchos de ellos; en consecuencia aparecieron las
solteronas (ya que el inmigrante no alternaba socialmente con los nativos) entre las familias
distinguidas, y por otro lado la prostitución, como única alternativa de satisfacer los instintos de
procreación. Los hombres sin pareja estable llegaron a ser clientela segura de los prostíbulos populares
que aparecieron en la ciudad. Esta actividad llegó a ser altamente lucrativa ya que los prostíbulos iban
creciendo en lujo y comenzaron a recibir una clientela selecta en busca de nuevas emociones, pero
muchos, además de emociones, encontraron infecciones venéreas que recibieron el nombre de
enfermedades secretas.
Aspecto Político, económico y deuda externa
Julio A. Roca se reservó el carácter de gran dirigente del Partido Autonomista Nacional. Este Partido se había inclinado con Alsina liberal disiente que fracturo el partido durante el gobierno de Mitre tanto sus ambiciones personales como por la cuestión Capital. De esta manera el liberalismo queda dividido
en: Partido Liberal Nacionalista (llamados "cocidos", de Mitre) y Partido Liberal Autonomista (llamados
"crudos", de Alsina).
El país tenía una apariencia constitucional; en él eran factores de poder el ejército y los círculos
financieros y oligárquicos de Buenos Aires subordinados al capital inglés. Roca no necesitó de la
violencia para tener estos factores a su favor, aplicó su astucia y, acompañado siempre de un golpe de
suerte, logró tenerlos de su lado.
Su lema fue "Paz y Administración" entendiéndose con esto la inexistencia de conflictos armados y la
estructuración del Estado Liberal que garantizaba a cada uno sus derechos para entrar en la libre
competencia. Pero esto de la administración también significó burocracia que aumentó a extremos
imprevisibles.
El P.A.N. dirigido por Roca, fue real partido único con un jefe único, ejerció el poder político del país de
manera absolutamente personalista, sabía que el Presidente de la República y el presidente del P.A.N.litoral, antes contrapuestas por sus recursos económicos y ahora sumándosele las diferencias demográficas y sociales todo lo podían y él era ambas cosas, además de ser el militar de mayor grado y prestigio en el país. No
existía representación de la minoría, se elegía en lista única.
A Julio Roca, apodado "el zorro" por su astucia, pactos y tranzas cuando le era conveniente, lo sucede su
concuñado Miguel Juárez Celman debido a que Roca quiso extender su presidencia pero sin reformar la
Constitución por lo que se inclinó por la "alternancia" es decir....alternando con Juárez Celman que era el
hombre indicado para continuar con su política aunque muy próximo a esto entraron en conflicto por la
cuestión poder.
Una vez instalado Juárez Celman en el gobierno a su sistema se lo llamó "el unicato", el presidente es
proclamado jefe único del partido gobernante y lo que no podía hacer constitucionalmente lo podía hacer
como único. Recibió el gobierno sin oposición y heredando un armazón política sólida y unánime
teniendo en cuenta que la opinión pública no existía como factor de poder. Fue un típico representante
de la Generación del '80 y su tendencia tomó el nombre de "Conservadora" ya que solo tenía que
conservar el orden liberal alcanzado hasta el momento pero luego guiado por la ambición de desplazar a
Roca como factor de poder político.
En cuanto a la política económica siempre se continuó el modelo liberal durante el período que nos
corresponde a través de las diferentes presidencias. En este orden, el económico, es donde más se
percibe la acción gubernamental consecuente con los intereses británicos. La producción era
básicamente de dos tipos: una para el mercado interno (de menor calidad) y otra para el mercado
externo (la mejor, consumo de buena calidad para el extranjero), y aún en estos días podemos apreciar
esta característica en los productos con la insignia "mercadería de exportación". La política económica
dio al país una estructura que resultó muy difícil de modificar y hasta ahora imposible de romper sin que
nada se haya construido a favor de una estructura auténticamente democrática como lo hubiera exigido
una aplicación estricta de los principios liberales, además ni los gobernantes argentinos ni las influencias
foráneas tuvieron mayor interés en que esta estructura democrática e institucional se afirmara en el país.
Sintetizando algunos otros aspectos de la economía liberal de este período, podemos decir:
*En materia ferroviaria, las líneas férreas aumentaron su extensión en gran medida, pero este incremento
corresponde a las empresas concesionarias extranjeras conectándose todas con el litoral portuario en
forma de abanico para llegar a diferentes puntos del país, administrándose todas ellas sobre el modelo
del ferrocarril oeste, una de las tres empresas nacionales, hasta que éste fue también integrado a manos
británicas sin ningún tipo de fundamento coherente ya que a menores costos originaban siempre un
mejor servicio y dejaba mayores ganancias, sin embargo, por esas cosas mágicas y oscuras de la
economía liberal, no permanecieron en nuestras manos sino que fueron otra fuente de ingreso, subsidios
y garantías que el viento británico se llevó.
*Por otro lado, el despilfarro administrativo y la imposición de normas liberales tuvieron las
consecuencias obvias: déficit creciente y desequilibrio desfavorables en la balanza de pagos. La
dependencia del exterior estaba muy acentuada, la deuda externa se elevaba cada vez más y no se vaciló
en contraer deudas para pagar deudas (fue Pellegrini el máximo ideólogo de esta política incoherente, en
cuanto a deuda externa, ya que estaba dispuesto a sacrificar su país a cambio de cumplir con los
compromisos extranjeros -no vaya a ser cosa que la economía europea se vea en problemas por nuestra
falta de compromiso!). De esta manera se destinó la mayor parte del producto nacional a la atención de
la deuda externa.
*En materia de inversiones en obras públicas algo bueno se logró, aunque el mayor número de obras no
era necesario, cabe destacar la construcción del Puerto de Buenos Aires. Nuestra ciudad se convirtió en
el espejo de las grandes ciudades europeas, mansiones, palacios, avenidas, todo el lujo en materia de
construcciones fue producto de esta generación.
*También se inicia la exportación de carnes congeladas con lo que el ganado vacuno comienza a
predominar sobre el lana, el éxito del sistema liberal fue el desarrollo de la ganadería y la agricultura a
cambio, como ya dijimos anteriormente, de manufacturas europeas siendo que a nosotros no nos
faltaban especialistas en materia de mano de obra en todos los rubros ya que teníamos gente
especializada para la fabricación de todos los productos, y como si eso fuera poco, tampoco nos faltaba
la materia prima. Por eso la importación de productos era innecesaria, nuestra industria nacional estaba
en condiciones para obtener de todo pero faltó el sentimiento nacional para dar paso alas conveniencias
foráneas.
En este orden de cosas, en poco tiempo, los pasos intermedios para la comercialización de los
productos quedaron en manos extranjeras, Ferrocarriles, Molinos, Frigoríficos, Puertos, barcos. Si todo
eso hubiera quedado en manos argentinas distinto hubiese sido el resultado de nuestra situación
nacional, quizás hasta nuestros días.
Cuando comenzamos a desarrollar la ganadería a gran escala, se modernizaron hasta las prácticas de la
cría mejorando la calidad de la carne por lo que se mestizó nuestro ganado vacuno con la incorporación
de las razas hereford y Aberdeen Angus, vaya cosa ésta que hasta los animales tuvieron algo de inglés!!
Ya nos hemos referido a la educación pero es menester agregar que ella no era un derecho sino un
privilegio, los niveles estaban dados por la Ley 1420 elaborado por este gobierno que fue la que dispuso
el plan de instrucción primaria laica, gratuita y obligatoria, pero el orden se encargaba de que no todos
lleguen al nivel más alto (entonces existía la ley pero no la posibilidad). Dadas las condiciones
económicas reinantes para la clase obrera, los niños de 10 años en adelante debían ir a trabajar llegando,
en general, al techo del 2º o 3º grado.
Los conflictos con la Iglesia
Durante la primer presidencia de Roca se crea la Ley de Registro Civil por la que el estado civil de las
personas deja de estar en manos de la Iglesia que hasta entonces se había hecho cargo de tal situación,
para pasar a ser competencia exclusiva de las autoridades civiles. Esta medida se adoptó justo cuando
se evidenciaban ya situación adversas entre liberales y católicos, y fue uno de los factores que
provocaron el enfrentamiento entre el Gobierno Nacional y el Vaticano desembocando en la ruptura de
relaciones entre ambas partes.
También durante esta misma presidencia se crea el Consejo Nacional de Educación y, como ya nos
hemos referido, se crea la Ley 1420 de educación común. En esta nueva política educacional se elimina
la religión como materia obligatoria de enseñanza en las escuelas oficiales. La instrucción primaria tiene
ahora tres características típicas: laica, gratuita y obligatoria. Esta nueva situación provocó un debate en
el que participaron la prensa, la opinión pública y la de grupos liberales, clericales, católicos, los cuales
atacaron o apoyaron el proyecto según de quien se trate.
A Roca no le gustaba verse en conflictos de principios y podía haber eludido verse involucrado en esto
pero los grupos católicos reaccionaron con tal torpeza atacando a Roca que éste no vaciló en volcar todo
su peso en por de la reforma y poniendo freno a la intervención del Vaticano, a la vez que se declaró
públicamente laico ganando la batalla en contra de la Iglesia.
La sanción de estas leyes utilizadas por la oposición a Roca para que la opinión católica, que se suponía
mayoritaria en el país, se levante contra él. Asimismo el Vicario de Córdoba aconsejó a sus padres a no
mandar a sus hijos a la escuela normal porque algunas maestras eran protestantes, pero este pedido
tuvo una repercusión negativa ya que los católicos no veían en peligro su fe por la presencia de estos
maestros, cuestión ésta que favoreció a Roca acentuando su lucha por tal cuestión.
Estas cuestiones se interpretaron de tal forma que fue evidente la intromisión de la Iglesia en materia
política lo que no era aceptado por la mayoría de los católicos y mucho menos por Roca que finalmente
dio un plazo de 24 horas para que Monseñor Mattera (que quiso ser intermediario pero terminó
oponiéndose rotundamente a la medida adoptada por el gobierno) para que abandone el país.
A todo esto, y como si fuera poco para la Iglesia, se suma durante el gobierno de Juarez Celman, la
cuestión del matrimonio civil como único válido legalmente, medida ésta que le quitó a la iglesia la
facultad que le cabía en la celebración de matrimonios y convirtiendo la ceremonia religiosa en optativa.
Finalmente, durante el 2º gobierno de Roca, la relación de éste con el sur patagónico lo mantuvo en
contacto con la orden salesiana, misionera y educadora del desierto argentino. En 1904 el Obispo
Salesiano sugirió al presidente su intermediación con la Santa Sede. Además la gran mayoría católica
estaba deseosa de que se ponga fin a la ruptura. Roca, hábil para darse cuenta de las pretensiones
mayoritarias, y no queriendo que esto se traduzca en descontento popular, aceptó la mediación poniendo
fin al conflicto.

Sus fuentes de inspiración  fueron el liberalismo y positivismo.
El liberalismo aplicado a lo económico y en el marco de la división internacional del trabajo, transformaría a la argentina en un país exportador de productos primarios y exportador de manufacturas y capitales. El positivismo, constituyo el sustento de un nuevo estilo de vida que estaba basado en la fe, la ciencia y en el progreso indefinido la confianza en el futuro de la humanidad y la esperanza de un mañana rico.

Para más información ingresar la página   https://youtu.be/8kivLDpwrTg


Mariana López - Carmen Ramos

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