Durante la segunda mitad del siglo XIX América Latina
intensificó su integración en el mercado mundial en crecimiento. El dinamismo
de las economías industriales provocó gran impacto, principalmente en los
modelos coloniales de exportación, los cuales dejaron de funcionar.
Dado que las nuevas áreas industriales en expansión
demandaban, sobre todo, materias primas, la mayor parte de los países
latinoamericanos se dedicó a la exportación de estas. Ciertos estados
latinoamericanos fueron especializándose en aquellos productos que podían
producir a más bajo costo y les aplicaron los más modernos adelantos técnicos,
con lo que lograron mejorar la eficiencia, aunque a menudo la producción se
centró en un solo producto.
A diferencia de otros países,
Argentina se integró muy pronta y eficazmente en el nuevo orden económico
mundial diversificando sus exportaciones antes centradas en cuero,
mejorando sus métodos productivos y las formas de comercialización. La oferta
agropecuaria, constituyó la base del desarrollo económico de la Argentina en el
período de 1880-1930: producción de carne y cereales para el mercado mundial
conocido como Modelo
Agroexportador . Así, las ganancias obtenidas le permitieron al país
no solo financiar los productos importados para el consumo, sino también el
establecimiento de manufacturas
para el mercado interno y la construcción de obras públicas; aumentó el
nivel de vida tanto en las ciudades como en el campo; la llegada de miles de inmigrantes
buscando trabajo para ser parte de esa riqueza. Pero aquella transformación no
traía los finales felices que casi todos esperaban, mucho menos para la población indígena.
El modelo agroexportador
nació a mediados del siglo XIX en Argentina y América Latina. Fue consecuencia directa del acceso casi
ilimitado de inversión extranjera y capital que permitió a la Argentina
reactivar la economía en gran parte de su territorio. Este sistema está
vinculado con la división mundial entre países centrales y países
periféricos: los primeros se dedicaban a la fabricación de bienes
manufacturados con un mayor precio, mientras que los segundos producían y
exportaban materias primas y elementos básicos (especialmente agrícolas). Sin
embargo permitió el crecimiento de Argentina, aunque no su desarrollo, haciendo
que la región fuera denominada como “el granero del mundo”.
El hecho de que
Argentina fuera un país periférico en la economía
capitalista mundial, facilitó que los
países europeos industrializados tuvieran un excesivo poder de decisión sobre
la economía argentina. En Europa se
determinaban los precios y se decidía dónde iban las inversiones para definir
la forma y la extensión de la producción de los países periféricos. Esta
dependencia económica hizo que Argentina no desarrollara su industria por mucho
tiempo.
La demanda de los
productos agropecuarios de Argentina no eran condiciones suficientes para que
la producción creciera y se mantuviera en el tiempo. El Estado tuvo que
intervenir para que el funcionamiento del modelo agroexportador funcionara y
garantizara la circulación de bienes por todo el territorio. También se expandió el sistema de transportes,
especialmente el ferroviario, y se estimuló la
inmigración extranjera para aumentar la capacidad
de fuerza de trabajo.
La vida de la población argentina experimentó
cambios significativos en este periodo, sobre todo en las ciudades que
crecieron rápidamente. En el campo también hubo cambios, especialmente con la
fundación de nuevos pueblos.
Los hábitos de consumo se volvieron complejos, se
diversificaron cada vez más, y aparecieron nuevos productos alimenticios y
formas de producirlos:
Consecuencias
·
Exportaciones
agropecuarias
La cantidad y el costo de los productos del agro dependían
del mercado externo que, por supuesto, estaba condicionado por la crisis y las
bonanzas económicas de los países económicos más importantes. Esto limitó el
desarrollo del país y trajo consecuencias sociales que repercuten hasta la
actualidad.
·
El
comienzo del endeudamiento externo
La deuda externa es una parte fundamental para el desarrollo
de la economía agroexportadora. El país se endeudó a través de créditos
difíciles de pagar que potenciaron los problemas fiscales. Los requisitos para
acceder a dichos créditos y desarrollar la economía argentina terminaron por
convertirse en la traba mayor para que el país se desarrollara.
Para terminar, repasemos algunas de las
características y consecuencias del modelo agroexportador:
- Integración en la división internacional del trabajo
- Venta de materia prima y alimentos a Europa a cambio de productos industriales y capitales.
- Participación de capitales extranjeros
- Creación de condiciones financieras y de infraestructura óptimas para la producción y el desarrollo de exportaciones
- Intervención del estado para la expansión de medios de transporte y comunicación, un sistema de normas jurídicas, impulso al comercio, atracción de inmigrantes.
- Fomento de la inmigración
- Expansión de La Pampa.
- Crecimiento desigual del país
- https://www.youtube.com/watch?v=O69MFt76SV8
SotoMaría -Kuti Camila

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