La Producción Azucarera en Salta, Jujuy y Tucumán.
La agroindustria de la azúcar en la Argentina reconoce sus orígenes en
tiempos coloniales. Sin embargo, hasta fines del siglo XIX la mayor parte de
las provincias consumían azucares cubanos, brasileños o europeos.
Las provincias que iniciaron con la producción de azúcar fueron Salta, Jujuy y Tucumán,
la baja producción de la azúcar de la era preindustrial y los elevados
costos del transporte impedía que los azucares de estas provincias atravesaran por el puerto de Buenos Aires, en consecuencia los
azucares se distribuía solo en mercados locales y regionales.
Con la llegada del ferrocarril al NOA, hacia fines del siglo XIX, la actividad recibió un nuevo impulso. Aumentaron las áreas cultivadas y los propietarios agricultores, se montaron nuevas fábricas y se crearon fuentes de trabajo tanto directas como indirectas.
El cultivo de caña de azúcar en nuestro país estaba asociado
fuertemente al progreso y la prosperidad de la Argentina.
Tucumán
A
principios del siglo XIX se montó el primer trapiche para molienda de caña en
la provincia de Tucumán. Desde entonces, la actividad azucarera no paró de
desarrollarse y se convirtió en un motor de crecimiento para toda la región.
En la provincia de Tucumán en
la localidad de Montero se instalaron a fines del siglo XIX productores
cañeros iniciando la actividad azucarera centrada en pocos ingenios,
Los productores entregaban una
cantidad de cañas de azúcar a los ingenios, su forma de pago era la maquila,
que consistía en que los pequeños productores entregaban al ingenio su cosecha
de caña de azúcar y este le pagaba con azúcar procesada y no con dinero.
De una tonelada de caña de azúcar
se extraía 100 kilos de azúcar procesada que a veces variaba en calidad y
rendimiento de la caña.
Salta
El ingenio Tabacal de San Martín fue fundada por Robustiano Patrón Costas el 5 de agosto de 1918 en el departamento de Oran, y un año más tarde, en 1919 se comenzó
a instalar la fábrica y la plantación a mano de las primeras semillas de caña.
Para julio de 1920 se realizaba la primera cosecha (zafra). En 1925 se
desmontó toda la fábrica vieja y se instaló un trapiche de última generación para la época.
San Salvador de Jujuy
A mediados del siglo XVII el encomendero Alonso de Tapia y
Loaysa produjo miel de caña en su hacienda de Palpalá. A fines de ese siglo el
gobernador de Jujuy y Comandante General de Fronteras, Gregorio de Zegada,
introdujo la caña dulce y la elaboración artesanal de azúcar en el valle de San
Francisco, hoy valle de Ledesma.
Hacia 1830 el azúcar se instaló definitivamente en Ledesma de la mano de José Ramírez Ovejero González. A su muerte, el ingenio pasó a poder de su esposa y luego a sus herederos. Dos de sus hijos Sixto Ovejero y Querubín Ovejero fueron los responsables de su extraordinaria expansión, base de su creciente poder político. Sixto Ovejero se convirtió en gobernador de la provincia de Salta desde 1867 a 1869, en que renunció para dedicarse junto a su hermano a la explotación del ingenio. En 1876 modernizaron la fábrica al introducir máquinas de vapor.
El Ingenio Ledesma constituía la mayor fuente
de producción y trabajo del norte argentino: en 1900. A
mediados de 1923 se incorporó el ingeniero Herminio Arrieta. Durante su
presidencia (1945-1970) se multiplicó por tres veces y media la producción de azúcar Arrieta fue el fundador del Ledesma moderno.
La caña de azúcar en el NOA es un cultivo de fuerte identidad cultural y la segunda actividad de mayor importancia económica regional de Tucumán Salta y Jujuy.
Maita Laura y Liendro Denisa.
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